Argentina acelera su apuesta por el Litio: Los 8 proyectos que ya producen y el futuro de uno de los mayores polos mundiales del «Oro Blanco»

Argentina acelera su apuesta por el Litio: Los 8 proyectos que ya producen y el futuro de uno de los mayores polos mundiales del «Oro Blanco»

Por Raúl Moreno, un mexicano -de origen español- experto en
Electromovilidad. Fundador & CEO de NextGen Intelligence. Contactos: Linkedin Instagram Youtube.

Mientras la demanda mundial de baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético continúa creciendo, Argentina se consolida como uno de los países llamados a desempeñar un papel protagonista en el suministro mundial de Litio.

Gracias a sus enormes reservas ubicadas en los salares de Jujuy, Salta y Catamarca, el país ya cuenta con ocho proyectos comerciales en producción y decenas más en distintas fases de desarrollo. La llegada de gigantes mineros como Rio Tinto, Posco, Zijin, Eramet o Ganfeng confirma que el litio argentino ha dejado de ser una promesa para convertirse en uno de los activos más codiciados de la transición energética.

Hoy, el noroeste argentino no solo concentra inversiones multimillonarias, sino que también está incorporando nuevas tecnologías de extracción, ampliando su capacidad productiva y posicionándose como uno de los principales polos mundiales del denominado «Oro Blanco».

-Cauchari-Olaroz: el proyecto que cambió la escala de la industria argentina

Ubicado a más de 4.500 metros de altitud en la provincia de Jujuy, Cauchari-Olaroz representa uno de los proyectos de litio más importantes desarrollados en América Latina durante la última década.

Operado por EXAR —empresa participada por Ganfeng Lithium, Lithium Argentina y la estatal JEMSE—, este complejo comenzó a construirse hace más de quince años tras un largo proceso de exploración y desarrollo de infraestructura en una de las zonas más aisladas de la Puna argentina.

La puesta en marcha de la planta marcó un antes y un después para el sector, ya que permitió prácticamente duplicar la producción nacional de carbonato de litio. Su capacidad cercana a las 40.000 toneladas anuales lo sitúa entre los mayores productores del continente y su vida útil estimada supera las cuatro décadas.

Además de su impacto económico, el proyecto ha impulsado importantes inversiones en carreteras, líneas eléctricas, suministro de agua y programas de capacitación para las comunidades de Susques y otras localidades cercanas.

-Olaroz: un referente mundial que ahora forma parte de Rio Tinto

Muy cerca de Cauchari se encuentra Olaroz, uno de los proyectos con mayor trayectoria dentro del litio argentino. Inicialmente desarrollado por la australiana Orocobre junto con Toyota Tsusho, el activo pasó a formar parte de Arcadium Lithium tras la fusión con Allkem y, posteriormente, quedó bajo el control de Rio Tinto tras la adquisición de la compañía.

Este proyecto fue uno de los primeros en demostrar que Argentina podía competir internacionalmente en la producción de litio a gran escala. Gracias a sucesivas ampliaciones, su capacidad supera actualmente las 40.000 toneladas anuales y continúa mejorando sus procesos para incrementar la eficiencia y reducir el consumo de agua y energía.

La entrada de Rio Tinto supone además la llegada de una de las mayores compañías mineras del mundo al negocio argentino del litio, lo que previsiblemente acelerará nuevas inversiones en la región.

-Centenario-Ratones: el laboratorio tecnológico del litio argentino

Si existe un proyecto que está atrayendo la atención de toda la industria es Centenario-Ratones. Desarrollado por el grupo francés Eramet junto con Eramine Sudamérica, este proyecto es el primero en Argentina que produce litio a escala comercial utilizando tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE).

A diferencia del método tradicional basado en grandes piscinas de evaporación, la tecnología DLE permite recuperar el litio directamente desde la salmuera mediante procesos químicos y de adsorción, reduciendo significativamente los tiempos de producción y aumentando las tasas de recuperación del mineral.

Para muchos expertos, este proyecto puede convertirse en el modelo que seguirán buena parte de las futuras explotaciones del país si demuestra su rentabilidad industrial.

-Mariana: la apuesta de Ganfeng por ampliar su presencia global

El proyecto Mariana confirma el fuerte interés de China por asegurar el suministro mundial de litio. Ubicado en el Salar de Llullaillaco, en la provincia de Salta, pertenece a Ganfeng Lithium, uno de los mayores productores de compuestos de litio del planeta y proveedor de numerosos fabricantes de baterías y vehículos eléctricos.

A diferencia de otros proyectos centrados exclusivamente en carbonato de litio, Mariana produce cloruro de litio, un compuesto que posteriormente puede transformarse en distintos productos químicos de alto valor añadido.

La planta incorpora un importante grado de automatización y forma parte de la estrategia global de Ganfeng para asegurar materias primas destinadas tanto al mercado chino como a clientes internacionales.

-Fénix: el pionero que abrió el camino hace casi tres décadas

Hablar del litio argentino es hablar inevitablemente del proyecto Fénix. Situado en el Salar del Hombre Muerto, comenzó a producir a finales de la década de los noventa, cuando el litio aún era un mercado muy reducido vinculado principalmente a la electrónica de consumo.

Durante años fue prácticamente la única operación comercial del país y permitió demostrar el enorme potencial geológico del salar.

Actualmente, Rio Tinto desarrolla un ambicioso programa de expansión que multiplicará varias veces su producción mediante nuevas plantas capaces de fabricar tanto carbonato como cloruro de litio, consolidando al proyecto como uno de los principales activos del grupo en todo el mundo.

-Tres quebradas (3Q): la gran apuesta de Zijin en Sudamérica

El grupo chino Zijin Mining eligió Catamarca para desarrollar uno de sus proyectos estratégicos fuera de Asia. Tres Quebradas, conocido como 3Q, combina un importante volumen de recursos con un plan de crecimiento escalonado que permitirá aumentar progresivamente la producción durante los próximos años.

La empresa prevé varias fases de expansión hasta alcanzar unas 50.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente, convirtiéndose en uno de los mayores complejos productores del continente.

Su desarrollo también está impulsando nuevas infraestructuras logísticas y energéticas en la región de Fiambalá.

-Hombre muerto west: uno de los proyectos con mayor potencial de crecimiento

Aunque todavía se encuentra en una etapa inicial de producción, Hombre Muerto West es considerado por numerosos analistas como uno de los proyectos con mayor potencial del país.

La australiana Galan Lithium ha confirmado recursos de alta calidad y una salmuera con elevadas concentraciones de litio, lo que podría traducirse en menores costes operativos frente a otros yacimientos.

El plan contempla un crecimiento gradual hasta alcanzar alrededor de 60.000 toneladas anuales, situándolo entre los grandes productores argentinos durante la próxima década.

-Sal de oro: el proyecto que apuesta por producir hidróxido de litio

Posco Argentina desarrolla probablemente uno de los proyectos más sofisticados desde el punto de vista industrial. La compañía surcoreana no solo busca producir carbonato de litio, sino también hidróxido de litio, un compuesto cada vez más demandado por los fabricantes de baterías de alto rendimiento, especialmente aquellas con químicas ricas en níquel.

Este mayor nivel de procesamiento aporta un mayor valor añadido respecto a la simple extracción del mineral y demuestra la evolución que está experimentando la industria argentina hacia productos químicos de mayor complejidad.

La planta inaugurada en 2024 constituye además una de las mayores inversiones industriales realizadas recientemente en Catamarca.

MUCHO MÁS QUE OCHO PROYECTOS: UNA CARTERA QUE PUEDE CAMBIAR EL MAPA MUNDIAL DEL LITIO

Aunque estos ocho proyectos concentran actualmente la producción argentina, el verdadero potencial del país está en lo que aún está por venir.

Argentina cuenta con más de 60 proyectos de litio en distintas etapas de exploración, evaluación económica y construcción. Entre los más avanzados destacan Rincón (Rio Tinto), Kachi (Lake Resources), Pastos Grandes, Pozuelos-Pastos Grandes, Tolillar y Diablillos, además de numerosas iniciativas impulsadas por empresas australianas, canadienses, chinas y estadounidenses.

Diversas consultoras estiman que, si una parte significativa de estos proyectos entra en operación antes de 2035, Argentina podría superar el millón de toneladas anuales de capacidad instalada de productos de litio, situándose como uno de los dos mayores productores mundiales junto con Australia y por delante de Chile en capacidad productiva.

La combinación de enormes recursos geológicos, inversiones internacionales, nuevas tecnologías como la Extracción Directa de Litio (DLE) y una creciente demanda global convierte al noroeste argentino en uno de los territorios más estratégicos del planeta para la transición energética. El desafío ya no será únicamente extraer más litio, sino avanzar hacia una mayor industrialización, desarrollando materiales para baterías y capturando una mayor parte del valor añadido dentro del propio país.