
Por Rafael Giovagnoli, Especialista en Radicaciones, Estrategias Go-To Market, Rentabilidad y Expansión de Negocios para Industria Automotriz y de Movilidad. Fundador y Socio de CONECTA Consultores. Mail: rafael.giovagnoli@conectaconsultores.com.ar.
La expansión de los vehículos electrificados podría acelerarse durante la próxima década. El desafío será desarrollar simultáneamente infraestructura, energía, financiamiento, regulación y servicios capaces de sostenerla.
La electromovilidad argentina suele analizarse desde la oferta de vehículos: nuevas marcas, modelos, precios, tecnologías y condiciones de importación. Sin embargo, la llegada de unidades eléctricas e híbridas representa solamente la parte más visible de una transformación mucho más amplia.
El mercado comienza a acelerarse por el ingreso de nuevas marcas (cupo), los incentivos a la importación, el crecimiento de la producción Mercosur, Acuerdos Comerciales (FTA) con reducciones tarifarias y los anuncios de inversión, que hoy arrojan 71 modelos y 32 marcas.
Esta claro algo , los vehículos llegan antes que la infraestructura y los servicios necesarios para acompañarlos. El verdadero desafío será construir el ecosistema necesario para operarlos, mantenerlos e integrarlos sistemáticamente a la infraestructura vial, sino la expansión encontrará rápidamente sus propios límites.
-UN PARQUE AMPLIO Y DE RENOVACIÓN LENTA:
La flota vehicular circulante argentina alcanzaba al cierre de 2025 aproximadamente 15,78 millones de unidades, de acuerdo con AFAC.
Aunque los vehículos electrificados puedan crecer rápidamente dentro del mercado de 0 km, su participación dentro del parque circulante será más gradual. Los vehículos de combustión permanecerán operativos durante muchos años y continuarán representando la mayor parte de la flota.
Para dimensionar esta transición, desarrollé un escenario propio de planificación basado en los siguientes supuestos (ver infografías abajo):


La curva muestra un cambio estructural. Los electrificados superarían a los vehículos de combustión alrededor del 2033. Sin embargo, el efecto sobre el parque total sería más lento. Consolidando un parque electrificado (todas las tecnologías) de 1,06 millones de unidades en 2031; 3,11 millones en 2036 ; y 5,25 millones en 2040.
-EL ECOSISTEMA QUE NECESITA ESE NIVEL DE ELECTROMOVILIDAD:
Actualmente, los relevamientos sectoriales utilizados como base identifican aproximadamente 318 puntos públicos y unas 1.500 instalaciones privadas (ver infografías abajo).


La demanda energética fue calculada utilizando un promedio de planificación de 2 MWh por vehículo enchufable y por año, incluidas las pérdidas de carga. El consumo real dependerá de la proporción entre BEV y PHEV, los kilómetros recorridos, la eficiencia de cada modelo y el comportamiento de carga.
En el escenario central descripto supone que la participación de los BEV/PHEV dentro del universo electrificado aumenta progresivamente: 20% en 2027, 35% en 2031; 50% en 2036; y 60% en 2040, y con esta composición, el parque enchufable podría alcanzar
-TRES ESCENARIOS POSIBLES HACIA 2036 / 2040:
La evolución dependerá de la oferta, los precios, el financiamiento, la continuidad regulatoria, la producción regional y la velocidad de desarrollo de la infraestructura (ver infografías abajo).

Estos escenarios no pretenden establecer órdenes de magnitud útiles para la planificación de inversiones, redes, corredores y modelos de negocio.
-ENTONCES, DÓNDE DEBERÍA COMENZAR LA INFRAESTRUCTURA:
La primera etapa debería concentrarse en operaciones con recorridos previsibles y alta utilización: flotas corporativas, logística urbana, utilities, taxis, remises, transporte público y servicios municipales.
En materia territorial, los primeros corredores deberían conectar los principales centros de consumo y producción:
- RN9: Buenos Aires–Rosario–Córdoba.
- RN7: Buenos Aires–Mendoza
- RN14 y RN12: Litoral, Brasil y Paraguay.
- RN2: Buenos Aires–Mar del Plata.
- Conexiones entre AMBA, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Neuquén.
- RN3 hacia la Patagonia.
- Los corredores mineros del NOA y Cuyo.
- La conexión Neuquén–Bariloche–Cardenal Samoré.
Las estaciones rápidas deberían ubicarse inicialmente cada 200 / 400 kilómetros, con redundancia, disponibilidad digital, estándares compatibles y medios de pago interoperables.
En comerciales pesados, la electrificación probablemente será más lenta y selectiva. La infraestructura de alta potencia debería desarrollarse prioritariamente en hubs logísticos, puertos, operaciones mineras y flotas con recorridos controlados.
-EL PROBLEMA PRINCIPAL NO SERÁ LA ENERGÍA ANUAL:
La demanda anual adicional sería administrable dentro del sistema eléctrico argentino. El mayor desafío aparecerá en la potencia simultánea requerida en determinados puntos.
Un hub para flotas, buses o transporte comercial puede concentrar una demanda elevada durante pocas horas. Esa potencia puede exigir ampliaciones de red, nuevos centros de transformación y mayores cargos por capacidad, aun cuando el consumo anual resulte relativamente reducido.

Por eso serán esenciales:
- La carga inteligente y programada.
- Las tarifas diferenciadas por horario.
- La gestión dinámica de potencia.
- El almacenamiento BESS.
- La integración con generación renovable.
- La interoperabilidad entre operadores.
- Los sistemas unificados de identificación, reserva y pago.
La potencia y el almacenamiento no deben calcularse únicamente a partir de la cantidad de vehículos. También deben considerarse los horarios, la permanencia, el recorrido, la simultaneidad y la criticidad de cada operación.
-NUEVA CADENA DE VALOR, NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIOS:
Después de más de 25 años trabajando en la industria automotriz, la movilidad, la logística, el comercio internacional y el desarrollo de negocios, mi lectura es que Argentina deberá abordar la electromovilidad como una agenda estratégica de desarrollo, capaz de generar múltiples oportunidades de negocio en áreas como:
- Infraestructura pública, residencial y corporativa.
- Energía renovable y almacenamiento BESS.
- Software, telemetría, pagos y gestión de carga.
- Leasing, renting y Charging as a Service.
- Servicios técnicos y capacitación.
- Reparación, reutilización y reciclaje de baterías.
- Integración local de cargadores, tableros y componentes.
- Soluciones Vehicle-to-Grid, Vehicle-to-Building y Vehicle-to-Home.
En términos generales, para consolidar estos mercados será necesario establecer un marco integral y previsible, con objetivos y plazos definidos, regulación técnica, incentivos, tarifas adecuadas y herramientas de financiamiento.
En este contexto, como asesor externo y creador de negocios, actúo como una extensión de los equipos comerciales e institucionales de las empresas. Mi aporte consiste en acelerar su ingreso al mercado mediante la identificación, calificación y gestión directa de leads, la estructuración de oportunidades y la coordinación del soporte regulatorio y operativo requerido por cada proyecto.
El objetivo es convertir estas oportunidades en nuevos negocios. Desde CONECTA Consultores, acompaño a las empresas para transformarlas en proyectos concretos, viables y escalables, sustentados en un modelo de negocio y un plan de implementación definidos.
Fuentes de referencia: AFAC, SIOMAA/ACARA, ADEFA, Decreto 49/2025, y relevamientos sectoriales de infraestructura. Proyecciones y escenarios: elaboración propia.
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